Risas, risas en la mira
miradas, miradas con espanto
Cabellos, cabellos alargados
Pies y manos de enamorados
Cuenta la historia de dos muchachos,
que un día se enamoraron,
los dos de la misma chica, que desgraciados;
lo peor es que eran hermanos.
Cuando ambos se dieron por enterados
Lo primero que acordaron,
fue no pelear por lo innecesario,
pero la pasión pudo más que la razón,
y de la promesa ni el recuerdo quedo.
Risas, risas en la mira
miradas, miradas con espanto
cabellos, cabellos alargados
pies y manos de enamorados
la chica, la más bella flor,
se paseaba como el sol,
esparciendo un aroma de tentación
siempre tierna y recatada
¿En cuál de los dos pensaba?
Para no herir a su hermano,
cada uno fue conquistando la
por separado, con ocultos y pícaros susurros,
llevados por el viento hasta la flor del pecado.
Risas, risas en la mira
miradas miradas con espanto,
Cabellos, cabellos alargados
pies y manos de enamorados
La niña no decidía, ella los quería a los dos
hasta que por fin el cielo se despejo
y ella al ver la ventana comprendió
que lo que acababa de sentir,
era lo que dictaba su corazón.
Justo a tiempo, paso ésto,
porque un cuervo con lo oídos bien abiertos
escucho los susurros del viento
y le contó a cada muchacho,
lo que estaba haciendo su hermano.
Risas, risas en la mira
miradas, miradas con espanto
Cabellos, cabellos alargados
Pies y manos de enamorados
Se enviaron una carta, en la que se citaban,
para qué, sino para darse bala,
a las afueras del pueblo, ambos estaban;
con las pistolas ya cargadas.
El momento llego, listos para decidir a balazos
con las miradas en alto, a punto del primer disparo
Paso a un lado, la chica; la bella flor que habían contemplado
de la mano de otro muchacho, se abrazan y besan
oh! que lindos los nuevos enamorados.
Risas, risas en la mira
Miradas, miradas con espanto
Cabellos, cabellos
Pies y manos de enamorados
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